Cada informe pericial sigue un proceso estructurado cuyo objetivo es garantizar la objetividad y el máximo rigor técnico.
Primera toma de contacto para comprender el problema técnico, conocer el contexto del caso y determinar el alcance del trabajo. En esta fase se identifica la documentación disponible y se valora si existen los elementos necesarios para emitir una opinión técnica fundamentada.
Se analiza toda la documentación relevante:
Cuando resulta necesario, también se realizan inspecciones presenciales o visitas técnicas.
Una vez recopilada la información, se estudian los hechos aplicando criterios de ingeniería y normativa técnica. Dependiendo del caso pueden realizarse:
Todas las conclusiones se justificarán mediante datos objetivos.
El informe se redacta con una estructura clara y comprensible. Incluye:
El objetivo es que cualquier persona pueda comprender cómo se ha llegado a cada conclusión.
El informe se entrega en formato digital (PDF firmado electrónicamente) y, cuando el procedimiento lo requiere, también puede prepararse en formato papel. Posteriormente permanezco disponible para resolver aclaraciones, ampliar aspectos técnicos o asistir en sede judicial cuando sea necesario.